¿Ganar Almas?
¿Deberías estar ganando almas?
Proverbios 11:30 El fruto del justo es árbol de vida; Y el que gana almas es sabio.
La frase “ganar almas” es común en contextos evangélicos modernos, pero no aparece en la Biblia como mandato o práctica literal.
En hebreo נֶפֶשׁ (nephesh) y griego ψυχή (psyche), “alma” se refiere a la persona completa, su vida y su identidad, no a un objeto que pueda capturarse, cosechar o acumular.
Algunos citan Proverbios 11:30:
"El fruto del justo es árbol de vida, y el que gana almas es sabio."
Un análisis contextual muestra que aquí “ganar almas” no significa evangelizar de forma literal. El versículo enfatiza que el justo influye positivamente en otros mediante sabiduría y ejemplo, generando impacto ético y moral.
La verdadera influencia proviene de la sabiduría aplicada y la conducta justa, no de “coleccionar seguidores”. Incluso en su traducción hebrea, el verbo implica “lograr” o “conseguir” resultados mediante conducta ética y sabiduría, no manipulación o control.
¿Qué sí aparece en la Biblia?
- Hacer discípulos (Mateo 28:19): un proceso educativo, relacional y prolongado, no una campaña numérica.
- Enseñar (didáskō): transmitir conocimiento, no coleccionar seguidores.
- Anunciar (euangelízō): informar y comunicar el mensaje, no conquistar personas.
- Dar razón (apología, 1 Pedro 3:15): argumentar y explicar con fundamento, no perseguir resultados cuantificables.
Estos verbos muestran que la obra bíblica requiere estudio, preparación y comprensión, no estrategias de “captura” de individuos.
El choque con la frase moderna
Decirle a alguien que debería estar “ganando almas malinterpreta la misión bíblica. En la Biblia, primero viene la formación y la instrucción, luego la enseñanza y guía. Los apóstoles dedicaron años a estudiar, interpretar, corregir y formar discípulos; no estaban contando almas ni compitiendo por la cantidad de seguidores.
Los únicos contextos donde históricamente se habla de “ganar almas”, “capturar almas” o “firmar almas” son:
- Literatura esotérica y ocultista
- Prácticas de magia y brujería europea medieval
- Pactos o “contratos espirituales” en tradiciones oscuras
- Folclor sobre “vender el alma” o “cosechar almas”
En estos sistemas, el alma sí se trata como propiedad o un objeto que se conquista.
La Biblia, en cambio, nunca usa ese lenguaje: el alma = persona completa, viva y consciente, no un número ni una mercancía espiritual.
Utilizar la frase “ganar almas” desde un concepto moderno puede, entonces, reflejar inconscientemente esa mentalidad folclórica / ocultista: reduce al ser humano (alma) a un objeto que puede “captarse”, “ganarse” o “registrarse”. Esa reducción es incompatible con una interpretación bíblica donde cada persona es un ser integral, con conciencia y dignidad. (cfr. The Faustian bargain and the price of the soul in literature)
En conclusión
- La frase “ganar almas” es moderna y no bíblica.
- Distorsiona el significado original de nephesh y psyche.
- No refleja la misión ni metodología de Jesús ni de los apóstoles.
- Estudiar, enseñar y formar discípulos es la verdadera obra de influencia; no contar almas.
- Un término más fiel a la Biblia sería: hacer discípulos, enseñar, guiar y formar, basado en conocimiento y ejemplo, no en cifras.

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